Empecé a hacer SEO en 2010 desde Lima, antes de que existieran la mayoría de las herramientas que hoy damos por sentadas. Mi primer cliente fue una imprenta familiar que vendía menos cada mes y un primo me dijo que 'eso de internet seguro lo podías arreglar tú'. No tenía idea, pero leí todo Moz, todo SEOmoz Beginner's Guide, todo lo que Aaron Wall y Rand Fishkin escribieron entre 2008 y 2011, y armé el primer sitio que se posicionó en Google.com.pe para 'imprenta Lima' fuera del top 3 de las marcas establecidas. Cobré 800 soles por seis meses de trabajo. Fue la mejor decisión de mi carrera profesional.
De ahí pasé los siguientes cinco años haciendo SEO para pymes peruanas mientras estudiaba Ciencias Económicas en la Universidad de Piura. Cuando me gradué tenía 80 sitios en cartera, todos pequeños, todos rentables. En 2016 me mudé a Ciudad de México persiguiendo una novia que ya no es novia (esa historia no va en una página de SEO) y me enfrenté a un mercado completamente distinto: clientes más grandes, agencias más sofisticadas y una competencia que no medía nada.
Entre 2018 y 2022 hice consultoría para equipos internos de Google (en proyectos de partners de Google for Startups), Canva (durante su entrada a México y LATAM) y PayPal (en proyectos de localización SEO para sus páginas de checkout en español). No fui empleado de ninguna, fui consultor externo en proyectos específicos, lo aclaro porque el mercado SEO está lleno de gente que infla títulos. Lo que sí aprendí en esos proyectos es lo que después he aplicado en cada cliente: equipos grandes resuelven SEO con procesos, no con magia. Y los procesos se pueden replicar a escala.
En 2023 construí cerebro-seo, un dashboard que conecta múltiples cuentas de Google Search Console y me permite analizar 40+ sitios a la vez. Lo construí porque me cansé de abrir 40 pestañas cada lunes. Luego, en 2024, construí megacerebro, un sistema de autopublicación editorial con cascade de keys de Gemini que me permite operar una red propia de medios (alt.mx, ngnoticias, cuartelmetal, wikirock, lacentral24) que uso para backlinks contextuales reales y para tener un laboratorio donde probar hipótesis SEO antes de aplicarlas en sitios de clientes.
Hoy opero como consultor independiente con un equipo pequeño de tres personas para tareas operativas. No quiero ser agencia. Las agencias venden horas, yo vendo resultados medibles, y mi modelo sólo escala hasta un cierto número de clientes activos. Mantengo deliberadamente entre 8 y 12 clientes simultáneos para garantizar que mi cabeza está realmente en cada cuenta y no solo mi nombre en una propuesta. He rechazado más cuentas de las que he tomado en los últimos tres años, y eso me ha permitido construir casos de éxito reales en vez de portafolios maquillados.